
LOS MURALES DEL RECUERDO
ARROIABE
En la bolera de Arroiabe encontramos dos composiciones: una exterior que plasma una estampa del juego de bolos y otra interior, con un paisaje rural donde destacan unos bueyes arando la tierra.
EL JUEGO DE BOLOS
El juego de bolos ha sido tradicionalmente uno de los divertimentos principales entre las gentes de Álava. Existen evidencias documentales que demuestran que ya se practicaba en los siglos XV y XVI. El juego se consolidó en el XVII y se extendió por toda la provincia durante los siglos XIX y XX. En las boleras se cruzaban fuertes apuestas, sobre todo en los días de mercado, llegando a veces incluso a jugarse el dinero conseguido en la venta o las reses recién adquiridas. Este deporte se sigue practicando, aunque ha ido perdiendo adeptos con el paso de los años.
EL ARADO CON BUEYES
Hasta mediados del siglo XX, la estampa de animales arando la tierra era una visión habitual en los campos. Hoy día, estos animales han dado paso a la maquinaria agrícola moderna. El campo debe ser arado antes de la siembra, abriendo surcos, removiendo la tierra y eliminando malas hierbas. De esta forma, se airea y se facilita la entrada de agua y oxígeno.


